El agua de Cotobade fue el detonante para que José Rafael Pardo montase en este pequeño municipio una planta de envasado que le permitiese realizar su sueño de bebida sana. Aprovecharon la planta que ya tenían Aguas Primor en el municipio para montar su pequeña cadena de envasado y empezar a distribuir en Dinamarca y Holanda, además de en Pontevedra, donde se queda gran parte de la producción que sale de Cotobade.
Un estudio sobre el Patrimonio hidromineral de Galicia resalta las calidades del agua de la zona de San Xusto. Además de los balnearios actualmente en explotación, como el de Cuntis, este informe destaca que en esta parroquia de Cotobade existían otros balnearios que desde hace años se encuentran abandonados. Incluso la página web del ayuntamiento resalta en su inicio el lema «corazón de agua, alma de pedra». José Rafael Pardo no dudó en aunar el corazón de Cotobade con el concentrado libre de azúcares para poner un punto y seguido a su carrera profesional hasta ahora dedicada al área de márketing de grandes multinacionales en México. «Vamos paso a paso, en el momento en el que despegue esperamos poner más plantas de embotellado», indica en sus oficinas de Pontevedra.
Antes de despedirse recuerda la importancia de haber puesto en el mercado un concepto de refresco «que cuida la salud». «Hemos hablado con la Xunta para que todos los productos lleven un logotipo que indique el índice glucémico, en lugar de la lista de propiedades», explica el propietario, que espera que con siete años más a sus espaldas logre convertir su producto en algo que triunfe, al menos, tanto como la Coca Cola.
Fuente: La Voz de Galicia – Fecha de publicación: 01/11/2011