a Xunta puso ayer en servicio las mejoras realizadas en seis kilómetros de la carretera autonómica PO-231. Esta vía une las localidades de Campo Lameiro y San Xurxo de Sacos y desemboca en la N-541 Pontevedra-Ourense. La actuación, que incluyó mejoras de seguridad vial, supuso una inversión de 1,5 millones y un refuerzo del firme en todo el recorrido.
La obra fue explicada en unos paneles colocados en el kilómetro 2,8 a la entrada del puente sobre el Lérez. Al acto acudieron el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, el alcalde de Campo Lameiro, Julio Sayáns, y el alcalde de Cotobade, Jorge Cubela, así como el delegado autonómico, José Manuel Cores.
Isleta y senda peatonal
La Xunta subrayó ayer que ejecutó una actuación integral de mejora de la seguridad de vehículos y peatones, y destacó la realización de una isleta en el punto kilométrico 2,789, así como la habilitación de una senda peatonal de 200 metros de longitud, que conecta con la iglesia de San Miguel. Además, fue rebajada la rasante en el kilómetro 6,640 para ganar visibilidad. Fue mejorada igualmente la señalización de los cruces con la N-541 y la autonómica PO-223 en el desvío de Praderrei.
Agustín Hernández dijo que en la articulación del territorio no solo son importantes las autovías, sino también estas pequeñas obras que conectan distintas localidades.
Fuente: La Voz de Galicia – Fecha de publicación: 24/09/2011