El nuevo modelo de monte abre paso a negocios como la biomasa, pero preocupa a los madereros

Los restos de madera quemada se acumulan en gigantescas montañas de más de tres metros de alto junto a la carretera que une la parroquia de Viascón y Carballedo. Al otro lado de la pista, se oye el sonido de una máquina cortadora.

La familia Cardosa, propietaria de una pequeña empresa de madera, carga en una carroceta unos eucaliptos que acaban de talar. Muchos de los árboles están secos; otros quemados, apenas inservibles para su principal cliente: la fábrica de papel de Ence, en Lourizán.

Los Cardosa miran a su alrededor. Solo se ven brotes de eucalipto. «Aún debe quedar un cuarto de la madera que ardió en el monte», dice el hijo. «Aquí, por lo menos, han dejado el eucalipto, y están abriendo calles para seleccionar los brotes. Esto en diez años está otra vez para cortar, pero en Marcón [municipio de Pontevedra] lo están quitando todo y plantando roble y castaño. ¿Eso quién lo va a cortar? Yo no, porque ya estaré muerto», añade.

Una central proyectada

La reestructuración del monte tras la ola de incendios preocupa a los madereros, que viven exclusivamente de la venta de pino y eucalipto. Las frondosas, dicen, están bien «para los parques o zonas concretas, junto a la carretera, pero no ahí arriba en el monte».

La industria de la producción de electricidad a partir de biomasa tampoco los convence. «Lo que cobras apenas da para cubrir los gastos de la retirada y el porte. Nosotros llevamos hasta Cesures y Santiago madera seca y quemada, que solo vale para eso. La sacas porque está en medio de la madera buena, nada más».

El negocio de la biomasa, sin embargo, es una de las apuestas de los comuneros de Cotobade. Al menos, es un destino lucrativo para los desbroces y restos de poda. Las comunidades de montes estudian en estos momentos los contratos que ofrece una importante empresa española para proveer de biomasa a un futura central eléctrica en el municipio.

El proyecto, aún en estudio, deberá ser aprobado después por la Xunta de Galicia, en el próximo concurso en el que se repartirán 80 megavatios.

Fuente: La voz de Galicia – Fecha de publicación: 11/08/2008

One thought on “El nuevo modelo de monte abre paso a negocios como la biomasa, pero preocupa a los madereros

  1. Pues yo sinceramente lo siento mucho por la familia Cardosa y por todas aquellas que crean que tienen derecho a vivir parasitando el bosque y destruyéndolo. La naturaleza deberia estar por encima del sustento económico de las familias, siempre fue así. Antiguamente a nadie se le ocurria talar todo un bosque para vender los troncos a una empresa de celulosa. Si querías aprobecharte del monte tenías que cuidarlo. Se te permitía cortar el “toxo” en el monte y la hierba para uso personal (para el ganado) pero así hacias algo por el bosque evitando que fuese a mato. Si los madereros quieren cortar los árboles que planten árboles de verdad, como en Puentecaldelas y luego los corten o paguen a la comunidad de montes por cortarlos y así poder repoblar de nuevo, eso sería lo de “sentido común”. Pero hay que tenerlos muy bien puestos para no ser un mezquino y plantar eucaliptos que lo único que hacen es desecar la tierra y no dejan espacio para otras especies. Verguenza me da de mi tierra cuando voy al festival de Ortigueira y veo aquellos frondosos bosques sin un solo eucalipto, lo mismo cuando voy hacia el Courel en busca de setas o a Pontedeume…y aún se quejan nuestros madereros…hay que ser mezquino.

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